Todo duele en mi. Me duele ser yo y no serlo a la vez. No se que es lo que soy pero se muy bien lo que no soy. Es raro, mi mundo siempre lo fue. Pero ahora, cada vez que el tiempo pasa se vuelve cada vez mas difícil y la gente no se da cuenta. Tal vez, no quieren darse cuenta, al igual que yo, lo que me esta pasando. Pero aun así, quiera o no, yo me doy cuenta por que cada día que pasa duele y mas. Y a pesar de todo el dolor que pueda causarme, no puedo ni quiero parar. Es la realidad, no quiero hacerlo tampoco por que mal o bien fue algo que en un momento me hizo feliz. Y si, cuando estaba sola, cuando nadie me escuchaba, cuando nadie me miraba lo único que me hacia feliz era adelgazar y tocar mis huesos cada vez mas notables. Me miro en el espejo y me acaricio todo el cuerpo, pensando en que es lo que verán los demás y si se darán cuenta de todo.
Soy una princesa ana, esa es mi realidad, lo soy. Y creo que lo fui siempre. No se como empece, fue todo rápido y como un juego. Y así como no se como empece, yo no se como terminarlo.
A veces creo que si adelgazo es la única forma en la que la gente va a quererme, de otra manera no lo harían. O que solo así puedo aceptarme.
Acostarme en la cama y ver como mi pansa se hunde dramáticamente en la nada me hace sentir tranquila, eso significa que no estoy gorda y me gusta. Pero ademas de todas las cosas buenas y de la manera tranquila en la que me puedo sentir cuando me veo-siento flaca viene el momento doloroso: sentir hambre. Y si, a diferencia de otros a mi me duele tener hambre. No quiero sentirlo y eso hace que me enoje conmigo misma. Y cuando no comes en toda una mañana durante varios días, te pones de mal humor y te enojas con vos misma. Llegas a odiarte por el simple hecho de tener hambre y odias a los demás por que comen adelante tuyo. Hasta odias a las personas por que te regalan chocolates o te compran alfajores. Yo odio eso y la gente no lo entiende, cosa que es obvio. También, odias cuando la gente te habla y te cuenta lo feliz que son. No es que quiera ver a todos mal por que yo lo este, es que me agarra envidia y me enojo conmigo misma por no poder serlo y la única solución que encuentro es dejar de comer, cosa que me hace feliz por un tiempo.
No quiero hablar con nadie por que no quiero que me digan que me ven mal o que me pregunten cosas que no quiero responder. La soledad se ha vuelto de gran ayuda para caer mas en el fondo de todo esto, pero me hace bien. De alguna manera estas cosas me hacen bien, y no puedo explicarlo por que se que nadie entendería.
Entre todas las cosas que te molestan, también se encuentra que te digan linda-bonita-hermosa o cualquier derivado de estas palabras. Me molesta por que siento que me mienten, yo no me veo así y a decir verdad lo que aprendí con el tiempo es a dejarme llevar por lo que pienso-siento. Y lo peor que se me puede decir es que estoy flaca. Lo odio, me molesta, me deprime, me hace mal. Si me vas a decir que estoy o no flaca mejor callate. Pensalo pero no me lo digas, por que me hace mal. Pero no lo entienden. Seguramente de esto nadie entiende nada. Nadie va a entenderme nunca pero necesitaba decirlo, necesitaba desahogarme de alguna manera y acá esta, la escritura de lo que siento y pienso. Y la verdad, prefiero que no opinen sobre el tema.
Soy una princesa ana, esa es mi realidad, lo soy. Y creo que lo fui siempre. No se como empece, fue todo rápido y como un juego. Y así como no se como empece, yo no se como terminarlo.
A veces creo que si adelgazo es la única forma en la que la gente va a quererme, de otra manera no lo harían. O que solo así puedo aceptarme.
Acostarme en la cama y ver como mi pansa se hunde dramáticamente en la nada me hace sentir tranquila, eso significa que no estoy gorda y me gusta. Pero ademas de todas las cosas buenas y de la manera tranquila en la que me puedo sentir cuando me veo-siento flaca viene el momento doloroso: sentir hambre. Y si, a diferencia de otros a mi me duele tener hambre. No quiero sentirlo y eso hace que me enoje conmigo misma. Y cuando no comes en toda una mañana durante varios días, te pones de mal humor y te enojas con vos misma. Llegas a odiarte por el simple hecho de tener hambre y odias a los demás por que comen adelante tuyo. Hasta odias a las personas por que te regalan chocolates o te compran alfajores. Yo odio eso y la gente no lo entiende, cosa que es obvio. También, odias cuando la gente te habla y te cuenta lo feliz que son. No es que quiera ver a todos mal por que yo lo este, es que me agarra envidia y me enojo conmigo misma por no poder serlo y la única solución que encuentro es dejar de comer, cosa que me hace feliz por un tiempo.
No quiero hablar con nadie por que no quiero que me digan que me ven mal o que me pregunten cosas que no quiero responder. La soledad se ha vuelto de gran ayuda para caer mas en el fondo de todo esto, pero me hace bien. De alguna manera estas cosas me hacen bien, y no puedo explicarlo por que se que nadie entendería.
Entre todas las cosas que te molestan, también se encuentra que te digan linda-bonita-hermosa o cualquier derivado de estas palabras. Me molesta por que siento que me mienten, yo no me veo así y a decir verdad lo que aprendí con el tiempo es a dejarme llevar por lo que pienso-siento. Y lo peor que se me puede decir es que estoy flaca. Lo odio, me molesta, me deprime, me hace mal. Si me vas a decir que estoy o no flaca mejor callate. Pensalo pero no me lo digas, por que me hace mal. Pero no lo entienden. Seguramente de esto nadie entiende nada. Nadie va a entenderme nunca pero necesitaba decirlo, necesitaba desahogarme de alguna manera y acá esta, la escritura de lo que siento y pienso. Y la verdad, prefiero que no opinen sobre el tema.

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