Hola, la otra vez publique en mi blog sobre mi problema de salud ( http://hazardousdeath.blogspot.com.ar/2012/11/mi-salud.html#comment-form ) y quería contar como siguió todo.
Me opere el 13 de diciembre, un jueves. Nunca, hasta ahora, tuve tanto miedo como ese día. No quería que los médicos me tocaran, no estaba preparada para esto. Entre a la clínica detrás de una pareja de ancianos, llene unos papeles y me senté a esperar. Nos sentamos justo al lado de ellos y mi mama comenzó a hablar con la mujer. Mucha atención no le preste, mis nervios me estaban matando. Sentía miedo, me imaginaba cosas. Creía que si me operaba mi cuerpo iba a perder valor, tanto tiempo cuidándome de no engordar, de no lastimarme, de tener el físico deseado como para que ahora me digan que tengo esto. Me parecía imposible. Yo no era la que tenia que estar ahí, realmente se habían equivocado. Yo estaba bien, era feliz, no podía pasarme eso ahora. Me llevaron a la sala de internacion con mi mama, tuve que despedirme de mi papa y dejarlo ahí, solo. No quería dejarlo solo, lo necesitaba conmigo. Cuando tengo a mis papas juntos me siento protegida, no puedo vivir sin ellos. Llegue a la camilla, me volvieron a hacer preguntas, me pusieron en un camisola transparente, horrible por cierto, y me hicieron esperar. Seguía nerviosa, eso no podía controlarlo. El cuerpo entero me temblaba, con mi mama hacíamos chistes intentando alejarnos un poco de la realidad pero ninguna de las dos podía. Mi mama hizo el cambio con mi papa, me quede con el abrazada, volvieron a hacer el cambio y me quede con ella hasta que me vinieron a buscar. Me sentaron en una silla de ruedas, me taparon con sabanas blancas y me llevaron. Había a los lejos una puerta enorme de color plateado, y cuando tuve que despedirme de mi mama comenzó el caos. Me puse a llorar como una loca, a decirle a mi mama que yo no estaba preparado para esto, que esto no era yo, que no era mi vida, que posiblemente Dios se equivoco y ahora iba a arreglar el error. Comencé a gritar que no me llevaran y mi mama se puso a llorar conmigo. Me tranquilizo y me llevaron. Pase esa puerta, había una sala blanca muy fría Empece a llorar otra vez, una señora al lado mio me dijo que no llorara, que todo iba a estar bien pero yo no podía, sabia que nada de eso estaba bien. Una enfermera me vio llorar de manera desconsolada, me vieron llorar las medicas y decidieron llevarme devuelta con mis papas para que me tranquilizaran. Cuando me encontré con mis papas sentí que ya estaba a salvo, que todo ahora estaba bien. Que nada malo podía pasarme. Me tranquilice, hice joda con mi papa y me volvieron a llevar. Yo sabia que eso tenia que hacerlo si o si, no quedaba otra que superarlo, no había elección. Llegue a sala de cirugía estaban mis medicas y un hombre que fue el que me durmió. La medica era el amor en persona. Me acostó me acaricio la cara secándome las lagrimas y me pregunto sobre mi vida. El otro medico me pregunto cuanto pesaba y cuanto media. La realidad es que no sabia, le dije que pesaba 42 y media 1.60. Seguí hablando con la medica mientras ella me acariciaba la cara y me dormí. No sentí nada, pareció un abrir y cerrar de ojos. Apenas desperté me senté en la camilla, unas enfermeras me retaron porque tenia que quedarme tranquila acostada, me volví a dormir y me desperté cuando me estaban llevando a la sala. Llegue a la sala y estaba mi mama, me dio un beso y me acaricio la cara. Ya estaba con ella, estaba en sus brazos como cuando era bebe, mi vida estaba a salvo. Estaba viva con mi mama en un hospital. La mire, le sonreí y le dije que estaba bien. Entro mi papa, me pregunto como me sentía le conteste que bien y se quedaron haciéndome chistes sobre el gorro. Todo iba bien hasta que se me fue el efecto de la medicación Empece a sentir dolores desgarrantes, sentía que me estaban matando literalmente. No sabia como apoyarme, estaba vendada desde abajo de la axila hasta el pupo. No podía respirar, no podía ni hablar porque me faltaba el aire. Mi mama llamo a la enfermera y me pusieron medicación pero no me calmaba, el dolor parecía cada vez mas fuerte. Volvió a llamar a la enfermera y me dieron una medicación aun mas fuerte pero lo mismo, el dolor seguía ahí, sin dejarme vivir. Volvió a llamar a la enfermera y me puse a llorar, le rogué por favor que me sacara ese dolor del cuerpo. Me pidió que me tranquilizara, que me iba a dar algo muy fuerte y que posiblemente esa medicación me de sueño. Le dije que estaba bien, que me de lo que quisiera. Vino a visitarme el señor de la pareja de ancianos que le conté al principio, hablo con mi papa y se fue. Yo me volví a dormir. Al despertar tenia a mi papa sentado al lado mio y a mi mama sentada en mis pies, ellos hablaban de la pareja de viejitos. Comentaban que estaban solos en el mundo y que al hijo lo habían matado unos ladrones que viven por su barrio y siguen sueltos. Que la mujer no tiene hermanas porque ya fallecieron y el hombre era hijo único, su madre murió y su padre lo abandono. Lo cuido su abuela hasta que también tuvo que marchar hacia el cielo. Admire la fortaleza de ambos para seguir juntos y vivos a pesar de todos. Me trajeron algo de comer, yo me sentía bien. Tome mi te y galletitas. Volvió a venir a visitarme el señor y se alegro de que ya estuviera bien. Me sentía perfecta, feliz, viva, quería volverme a casa y jugar con mi sobrino como lo hago siempre. El señor volvió a visitarme, se quedo hablando con mi papa. Yo, dentro mio, pensaba en lo difícil que es la vida para algunos. A veces la realidad se equivoca. El hombre se fue y le comente a mis papas que iba a adoptar a esa pareja de ancianos de abuelos. A mi papa al principio le daba "cosa" pero acepto y me dijo que si era lo que me hacia feliz que lo haga. Y los adopte...
Al irme de la clínica fui a verlos, ellos estaban al lado de nosotros prácticamente Todo el tiempo estuvimos al lado sin darnos cuenta, el destino nos quería así: Juntos. Cuando me despedí les dije "Chau abuelitos, me voy, me dieron el alta" No se como se lo abre dicho que todos los enfermeros murieron de amor prácticamente Todos miraron con caras de "Awwwww" y yo me sentí realmente una pelotuda, pero feliz, una pelotuda feliz. Mi abuelito se puso a llorar de la emoción me dio un beso en la mejilla y me dijo que Dios me iba a bendecir, que todo iba a estar bien. Que iba a salir de esto, que era linda y buena, que me merecía lo mejor. Ella estaba en la cama mucho mejor, esperando su alta. El nos acompaño hasta la puerta del acensor, agradeciéndonos por haber estado apoyándolos en ese momento difícil pero no se imagina que ellos también fueron un gran apoyo para mi. La realidad es que mis abuelos están en el cielo, solo me queda mi "Iaia" que espero que nunca Dios y la vida la saque de mi lado. Necesitaba a todos mis abuelos mas que nunca, sabia que ellos desde el cielo iban a estar cuidándome pero no era lo mismo, necesitaba tocarlos, abrazarlos, verlos, besarlos, decirle lo mucho que los necesito. Necesitaba (necesito) explicarle el mal momento que estaba pasando y que ellos me aconsejaran como seguir.
Llegue a mi casa y comencé a sentir dolor. Sentía que me moría no sabia como apoyarme, no queria que me tocaran. Volví a tomar medicamentos, estaba re drogada y lo sabia. Mi cuerpo no iba a tolerar una pastilla mas, no podía consumir mas nada. Ibuprofenos, paracetamol, de todo tome y nada hacia efecto. Hasta que mi estomago dijo "basta" y devolví todo. Esa noche fue la peor noche de mi vida. No pude dormir nada. La semana siguiente fue horrible pero recibí visitas. Mi novio vino a verme a casa y me trajo flores, y se lo presente a mis papas. También me visito una amiga que me regalo una cadenita, y recibí mucha fuerza vía twitter, face y ask. Realmente todas las cosas que me dijo y dice la gente me hace mantenerme fuerte. Son mi cable a tierra. Necesito que otra persona me diga "todo esta bien" para creérmelo si me lo digo yo no me lo creo.
Al irme de la clínica fui a verlos, ellos estaban al lado de nosotros prácticamente Todo el tiempo estuvimos al lado sin darnos cuenta, el destino nos quería así: Juntos. Cuando me despedí les dije "Chau abuelitos, me voy, me dieron el alta" No se como se lo abre dicho que todos los enfermeros murieron de amor prácticamente Todos miraron con caras de "Awwwww" y yo me sentí realmente una pelotuda, pero feliz, una pelotuda feliz. Mi abuelito se puso a llorar de la emoción me dio un beso en la mejilla y me dijo que Dios me iba a bendecir, que todo iba a estar bien. Que iba a salir de esto, que era linda y buena, que me merecía lo mejor. Ella estaba en la cama mucho mejor, esperando su alta. El nos acompaño hasta la puerta del acensor, agradeciéndonos por haber estado apoyándolos en ese momento difícil pero no se imagina que ellos también fueron un gran apoyo para mi. La realidad es que mis abuelos están en el cielo, solo me queda mi "Iaia" que espero que nunca Dios y la vida la saque de mi lado. Necesitaba a todos mis abuelos mas que nunca, sabia que ellos desde el cielo iban a estar cuidándome pero no era lo mismo, necesitaba tocarlos, abrazarlos, verlos, besarlos, decirle lo mucho que los necesito. Necesitaba (necesito) explicarle el mal momento que estaba pasando y que ellos me aconsejaran como seguir.
Llegue a mi casa y comencé a sentir dolor. Sentía que me moría no sabia como apoyarme, no queria que me tocaran. Volví a tomar medicamentos, estaba re drogada y lo sabia. Mi cuerpo no iba a tolerar una pastilla mas, no podía consumir mas nada. Ibuprofenos, paracetamol, de todo tome y nada hacia efecto. Hasta que mi estomago dijo "basta" y devolví todo. Esa noche fue la peor noche de mi vida. No pude dormir nada. La semana siguiente fue horrible pero recibí visitas. Mi novio vino a verme a casa y me trajo flores, y se lo presente a mis papas. También me visito una amiga que me regalo una cadenita, y recibí mucha fuerza vía twitter, face y ask. Realmente todas las cosas que me dijo y dice la gente me hace mantenerme fuerte. Son mi cable a tierra. Necesito que otra persona me diga "todo esta bien" para creérmelo si me lo digo yo no me lo creo.

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